¿Qué es un faje?

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¿Qué es un faje?

¿Qué es un faje?

Faje significado: qué es y cómo vivirlo con consentimiento 

Seguro que alguna vez escuchaste la palabra "faje", ya que es de esas expresiones que todo el mundo entiende pero que pocas veces nos detenemos a explicar. En este artículo te explicaremos qué significa, por qué tiene tanto encanto y cómo disfrutarlo siempre desde el consentimiento y la comunicación. 

Significado de faje: ¿qué quiere decir esta palabra? 

En México, "fajar" es una forma coloquial de hablar de besos intensos, caricias y acercamientos con carga erótica que, por lo general, no llegan a la penetración. Se trata de un término informal que describe ese momento en que dos personas se dejan llevar por el deseo sin prisa o necesidad por llegar a algún lado. 

Así que, si te has preguntado qué es un faje con una persona, la respuesta es sencilla: es un encuentro de besos y caricias en el que ambas partes exploran el cuerpo de la otra a su ritmo. Puede durar unos minutos o toda una tarde, darse en una primera cita o en una relación de años. Lo importante no es "hasta dónde" se llega, sino cómo se sienten las dos personas.

Faje con ropa: ¿por qué nos gusta tanto? 

El faje con ropa es probablemente la versión más clásica: besos, roces y caricias por encima de la ropa, con ese cosquilleo de no saber qué viene después. Lejos de ser "algo de adolescentes", tiene mucho que ofrecer a cualquier edad. Estas son algunas razones por las que tanta gente lo disfruta: 

  • Alarga la anticipación. La ropa funciona como una barrera que hace que cada caricia se sienta más intensa y que el deseo vaya creciendo poco a poco. 

  • Despierta todo el cuerpo. Cuello, espalda, cintura, muslos o manos: sin prisa, descubres zonas que normalmente pasan desapercibidas. 

  • Quita presión. No hay una meta que cumplir, así que puedes relajarte y enfocarte en lo que sientes. 

  • Da espacio para conocerse. Es ideal para ir descubriendo qué te late y qué le late a la otra persona, sin exponerse más de lo que uno quiere. 

Eso sí, elijan un lugar donde se sientan cómodos y tengan privacidad: el disfrute también depende de sentirse en confianza. 

Fajes de novios: cómo recuperar la chispa 

Los fajes de novios tienen algo especial: la confianza que ya existe permite soltarse más y jugar sin miedo. Aun así, muchas parejas que llevan tiempo juntas los van dejando de lado y se saltan directo a otras cosas. Recuperarlos puede ser una forma buenísima de reavivar la complicidad. Algunas ideas: 

  • Pongan una regla del juego. Por ejemplo: esta noche, solo besos y caricias. Ponerse límites a propósito suele aumentar el deseo. 

  • Cambien de escenario. El sillón, el coche estacionado en casa o una película que nadie termina de ver tienen su encanto. 

  • Cuiden el ambiente. Luz tenue, buena música y el celular lejos ayudan a desconectarse del día. 

  • Sumen un juguete si tienen ganas. Una bala vibradora usada por encima de la ropa puede darle un giro distinto al momento. 

Eso sí, recuerden que el hecho de que alguien acepte un beso no significa que acepte todo lo demás. Pregunta, observa y escucha: un "¿te gusta así?" o un "¿seguimos?" no rompen el momento, lo hacen mejor. Y recuerda que el sí puede cambiar en cualquier momento, sin necesidad de dar explicaciones. Esto aplica igual en una primera cita que después de años de relación. 

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