Si estás leyendo este artículo es muy probable que ya hayas pasado por varias cosas como: ahorrar, hacer investigación, preguntar entre tus amigxs, comparar formas y precios, y hasta superar la penita. En fin, ya hiciste todo lo que creías necesario para tener, por fin, tu primer juguete, ¡qué alegría y felicidad!, pero... ¿y ahora qué?, ¿cómo se usa?, ¿dónde lo pongo?, ¿cómo lo cuido? Estas preguntas son más comunes de lo que crees, así que te explicamos todo lo que debes saber ahora que ya tienes tu primer juguete en tus manos. ¿Estás listx?

 

Lets Go Reaction GIF by Leroy Patterson

 

Lo primero, lee las instrucciones

 

Vamos a decir la verdad. Muchxs de nosotrxs no leemos las instrucciones, peeeero también sabemos que siempre regresamos a ellas cuando de plano no sabemos ni por dónde empezar. Así que, para empezar a disfrutar de momentos de placer cuanto antes, te recomendamos sí leer este instructivo, para saber qué hacer y qué no, y no “perder el tiempo” investigando cómo se prende. Estamos segurxs que no querrás esperar.

 

Lavar o no lavar antes de usar

 

Al ser un producto de uso íntimo, aunque sea nuevo, lo mejor es lavarlo antes de usarlo por primera vez (y también después de cada uso). Te recomendamos usar agua y jabón neutro, o un limpiador especializado. 

 

¿Cómo lo limpio?

 

Es más sencillo de lo que crees, pero súper importante. Para limpiar la mayoría de los juguetes, solo necesitas agua y jabón neutro, o en su defecto un limpiador especializado, y secarlos bien. De todas formas, te recomendamos leer el instructivo para saber si hay alguna otra cosa que debas tomar en cuenta. Y si quieres saber más sobre el cuidado de tus juguetes, en este artículo encontrarás información más detallada para que te duren años y años. 

 

Lubrica, lubrica y lubrica

 

Nunca está de más tener a la mano un lubricante:  te ayudará a facilitar la inserción y a que todo fluya (guiño guiño).  Es muy importante saber que, si tu juguete es de silicón, debes usar lubricante a base de agua para no dañarlo. En cambio, si tu juguete es de metal puedes usar lubricante base silicón.

 

Llegó el momento de usarlo 

 

Ya tienes tu juguete, así que es el momento de usarlo. Y para esto, es importante saber qué tipo de juguete compraste:

 

  • Masajeadores. Estos juguetes se distinguen por, como su nombre lo dice, usarse para dar masaje ya sea en el cuello, los hombros y otras zonas erógenas externas, además de estimular la vulva y clítoris. Para usarlos solo tienes que recorrer tu cuerpo, colocarlo en la zona que desees y dejar que haga su magia. 

  • Los Conejitos son vibradores que se caracterizan por su estimulación doble, tanto interna (zona G) como externa (clítoris). Para usarlos sólo debes introducirlos en la cavidad vaginal y colocar el vibrador externo en el clítoris, y dejar que haga de las suyas.

Lucas

  • Succionador de clítoris.  Aunque parezca que el nombre no le hace justicia, porque NO te va a succionar como una aspiradora, es uno de los juguetes favoritos de muchxs. Nuestro succionador Mambo, emite ondas progresivas sobre el clítoris (algo muy similar a pequeños besitos), y te hace ver las estrellas. Por lo tanto, es súper importante colocar su boquilla sobre el clítoris y dejar que haga su trabajo. Cuando lo pruebes, nos cuentas. 

  • Control remoto. Los juguetes que tienen control remoto pueden usarse a solas o en pareja. Lo importante es colocarlo en la zona para la que fue diseñado, y probar las diferentes intensidades y velocidades. 

Tango

  • Anales.  Estos juguetes sí o sí deben introducirse en el ano, y siempre deben tener “tope”. Es muy importante que siempre los uses con lubricante y que empieces de menos a más, es decir, si es tu primer juguete anal, lo recomendado es que antes estimules con tus dedos el área, pruebes metiendo un dedo lentamente, que te tomes tu tiempo para dilatar la zona, e ir poco a poco. Tu paciencia se verá recompensada 

 

 

Si aún tienes dudas de cómo empezar a disfrutar tu primer juguete, mándanos un mail a hola@platanomelon.mx y nuestra sexóloga te responderá a la brevedad.