El otro día nos pusimos muy espléndid@s y hablamos sobre cómo enfrentarse a un pene de un tamaño superior a la media. Bueno, más bien bastante superior a la media; que como ya comentamos, en España está en 13 centímetros. Hoy venimos a contarte qué hacer cuando te pasa lo contrario: qué hacer cuando, en pleno fragor de la prebatalla, te encuentras con un soldadito un poco por debajo de tus expectativas.

Y te lo contamos por puntos, bien organizadito, no sin antes decir que no es ninguna catástrofe ni mucho menos. Sonará a cliché, pero la longitud no lo es todo.

 

1. Controla tu reacción, puede hacer daño

Imagínate que una persona te mirara con cara de susto al ver algo que realmente te crea complejos, te daría un infarto. Además, repetimos, no es para tanto, la longitud del pene no es lo más importante. El punto G en las personas con vagina está situado a cinco centímetros, o sea cinco centímetros, de la entrada de esta. No necesitamos a Thor para alcanzarlo.

 

2. Una palabra: preliminares

Al igual que con los penes demasiado grandes, los preliminares son imprescindibles. Qué narices, los preliminares son imprescindibles siempre, sin importar longitud, grosor, momento del ciclo menstrual en el que te encuentres ni ciclo lunar ni leches en vinagre. Cuanto más duren los preliminares, más fácil te será llegar al orgasmo. Pero este es otro tema y necesitará ser desarrollado en otro post.

 

3. No dejéis de jugar

Es muy importante que no olvidéis estimular el clítoris, ni antes ni durante el coito. Para ello podéis usar la mano o alguno de los juguetitos pensados para disfrutar en pareja, como por ejemplo nuestra minibala vibradora Neo, nuestro masajeador clitorial Ivo o la anilla vibradora Otto. Todos están específicamente diseñados para estimular el clítoris, incluso durante el coito. Complementando la penetración de tu pareja con las vibraciones sobre tu clítoris, al ritmo que tú marques, te sentirás mucho más llen@ y lograrás orgasmos mucho más potentes.

 

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4. Utiliza las posturas más adecuadas

Al igual que con los penes demasiado grandes, existen posturas que favorecen a los personas con un pene más pequeño. Estas serán las posturas que mejor le permitan alcanzar tu punto G. Créenos, verás las estrellas.

 

Perrito

Una básica y muy divertida que puede ser molesta cuando el pene es demasiado grande. Deja que entre en ti desde detrás y que, mientras alcanza con facilidad tu punto G con su pene, estimule tus pechos y tu clítoris con sus manos.

 

La serpiente

Colócate boca abajo con las piernas cerradas y una almohada bajo tu cadera y deja que te penetre desde detrás. Tus piernas cerradas harán que tu compi note una presión de lo más agradable, ¡mientras tú te sientes más llena que nunca!

 

Las orejas de conejito

Aparte de que el nombre es de lo más gráfico y gracioso, esta postura realmente te hará disfrutar. Boca arriba y con una almohada bajo tu cadera, abre tus piernas y flexiónalas de manera que tus rodillas estén lo más cerca posible de tus orejas. De este modo, conseguirá penetrarte más fácilmente. Y tranqui, puede sonar complicado, pero tu compi puede sujetarte las piernas en todo momento. ¡Chupado!

 

Encima

Sí, también es posible jugar estando encima. Lo que te recomendamos es que, en lugar de moverte hacia arriba y hacia abajo, te muevas formando círculos. No solo disfrutaréis mucho más l@s dos, sino que también evitarás que el pene se salga, cosa que, en pleno arrebato de pasión, ¡a nadie le gusta!

 

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